martes, 23 de diciembre de 2008

scott walker, 30 century man

Conocí a un tal Scott Walker hace años, al ir descubriendo como bandas que me gustaban, o hablaban de él, o en las críticas que les hacían aparecía siempre su nombre, gente como Tindersticks, The Divine Comedy, Marc Almond, Jack ...

Total, que fui familiarizándome con sus discos y canciones, tanto en solitario como de los Walker Brothers. No acabo de entrar del todo en sus discos, aprecio más temas sueltos de cada uno de ellos, por eso me parece imprescindible un recopilatorio como “the sun aint gonna shine anymore”, lo mejor de Scott Walker y los Walker Brothers, una gozada desde el comienzo hasta el final, con temas tan impresionantes como “make it easy on yourself”, “first love never dies”, “my ship is coming in” ..

El tema es que hace un par de días vi “Scott Walker, 30 century man”, el documental sobre su carrera, desde sus exitosos años como The Walker Brothers (curioso, ni eran hermanos ni se apellidaba Walker ninguno de ellos) y el fenómeno fans, donde un joven Scott ya se separaba de sus compañeros de grupo y buscaba la parte “creativa” de la música en vez de la fama y el dinero, hasta su reciente “resurrección”.

Muy interesante por ejemplo resulta escuchar de su propia voz como descubrió a Brel, y como influyó eso en su carrera, dedicándole hasta discos completos al belga, y ahondando con ello en el malditismo de su carrera en solitario.

Gran parte del documental se centra en la actividad de estos últimos año, sobre todo en la concepción y grabación de “Tilt” y “The Drift”, discos oscuros, claustrofóbicos y chungos como pocos he escuchado la verdad.

Por primera vez deja que entren cámaras a las sesiones de grabación, y es ahí donde el documental alcanza otro nivel, y es que ver como Walker da órdenes a un percusionista para que golpee un trozo de carne cruda al ritmo que le marca, y el resultado final de eso en la posterior mezcla y grabación es realmente alucinante.

Las imágenes de archivo y la extensa entrevista con Walker se complementan con opiniones de críticos, artistas, periodistas .... todo el mundo babeando y alabando los últimos trabajos de Walker, que si es algo completamente nuevo, que si ha llegado donde nadie había llegado antes ... hasta que llega Marc Almond y, pura sinceridad, suelta que cuando escuchó “Tilt” lo que pensó fue: “pero que leches es esto??”.
Sí señor! Si es una marcianada, es una marcianada, y punto. Y el único que pone alguna pega en todo el documental es precisamente un artista que nunca ha dejado de revindicar tanto a Walker como a Brel, seguramente la persona que más abierta y directamente ha demostrado su pasión hacia el trabajo y la carrera de Walker.

“30 century man” sirve para entender la evolución de un tipo con un talento increíble, desde la enorme popularidad de sus comienzos hasta el casi ermitañismo de los últimos años. Y porque no, para redescubrir canciones tan impresionantes como ESTA.

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